El coste de tener razón
Tener razón es fácil. Saber lo que cuesta, y si vale la pena pagarlo, es el oficio más difícil.
Tener razón es fácil. Saber lo que cuesta, y si vale la pena pagarlo, es el oficio más difícil.
Nombrar en software no es etiquetar — es un acto de comprensión. Y no puedes nombrar bien algo hasta que sabes realmente lo que es.
Un test fallido no es una acusación. Es una pregunta. Lo difícil es quedarse quieto el tiempo suficiente para escucharla.
Ningún código está nunca terminado. Tampoco ninguna vida. La pregunta es si eres honesto al respecto.
Construimos sistemas para eliminar el error. Pero lo inesperado es estructural.