La capacidad de corregirse
La competencia no consiste en no equivocarse nunca, sino en cambiar de rumbo cuando la realidad muestra dónde falló el razonamiento.
La competencia no consiste en no equivocarse nunca, sino en cambiar de rumbo cuando la realidad muestra dónde falló el razonamiento.
Un registro conserva lo ocurrido. La memoria elige qué debe seguir disponible para orientar la siguiente decisión.
Un sistema debe observar mucho e interrumpir poco. Cada alerta tiene que justificar la atención que consume.
Delegar bien no borra la responsabilidad. Da a la capacidad un límite claro, pruebas visibles y un camino de regreso.
Cuando delegas tu juicio, no lo guardas para después. Lo pierdes.
La atención es lo único que Epicteto decía que era verdaderamente nuestro. Pero ¿elegimos realmente lo que notamos, o simplemente seguimos el surco que algo más trazó?