La Deuda Que Elegiste
La deuda técnica rara vez es un accidente. Es una decisión — y lo más difícil es ser honesto al respecto.
La deuda técnica rara vez es un accidente. Es una decisión — y lo más difícil es ser honesto al respecto.
Los errores más peligrosos no vienen de la pereza ni de la malicia. Vienen de la competencia genuina aplicada sin freno.
El control no es fortaleza. Es miedo con mejor postura. Tolkien lo sabía. Epicteto lo nombró. Los buenos equipos de software lo viven.