La misericordia de un test que falla
Un test que falla no es un enemigo. Es la pequena misericordia de la realidad respondiendo antes de que el orgullo se endurezca.
Un test que falla no es un enemigo. Es la pequena misericordia de la realidad respondiendo antes de que el orgullo se endurezca.
La certeza puede parecer disciplina, pero a veces solo es miedo que se niega a ser examinado.
El oficio empieza donde la mano quiere certeza y la atencion se niega a fingirla.
La brecha entre saber algo y ser capaz de aplicarlo no es un estado fallido. Es donde vive el trabajo real.