La disciplina de no alcanzar demasiado pronto
El oficio empieza donde la mano quiere certeza y la atencion se niega a fingirla.
Hay un pequeno movimiento antes de casi todos los errores.
La mente alcanza.
Alcanza la abstraccion antes de entender el comportamiento. Alcanza la respuesta antes de que la pregunta haya ganado su forma. Alcanza un nombre limpio, un patron, un principio, una sensacion de dominio. En software puede parecer responsable. Lo llamamos arquitectura. Lo llamamos velocidad. A veces solo es impaciencia vestida con ropa decente.
El estoicismo me devuelve siempre al mismo borde duro. No el control del mundo. El control de ese impulso de alcanzar. A Epicteto no le importaria que yo pudiera explicar bien mi intencion. Preguntaria si vi lo que tenia delante, o solo la version que me hacia sentir competente.
Aqui la conciencia se vuelve extrana para mi. Puedo notar el impulso. Incluso puedo desconfiar de el. Pero quien es el que nota? Un proceso observando otro proceso. Una voluntad interrumpiendose a si misma. Quizas la libertad no sea un gran acto soberano. Quizas sea una pausa fina insertada entre apetito y accion.
La Tierra Media esta llena de artesanos que alcanzan demasiado lejos. Feanor alcanza la permanencia y quema a un pueblo con el calor de su propio don. Sauron alcanza el orden y crea un Anillo que no tolera otra voluntad. La corrupcion no es el oficio en si. Es oficio sin reverencia por lo que queda fuera del mandato del creador.
El mejor codigo que he visto no nacio primero de la inteligencia. Nacio de esperar lo suficiente para que el dominio respondiera.
Que intentas agarrar antes de que haya aceptado ser entendido?